sábado, 13 de septiembre de 2014

Historia




INTRODUCCIÓN

El origen del Choy Lee Fut se remonta a su fundador Chan Heung, tatarabuelo del actual Jeong Moon Chan Yong Fa, y se caracteriza por ser un estilo de Kung Fu procedente de la sureña provincia de China, Cantón.

El Choy Lee Fut es considerado una de las artes marciales chinas más conocida, documentada y practicada del mundo, ofreciendo a quienes lo practican una gran abanico de posibilidades para llegar a ser un luchador completo y eficaz. Además, podríamos definirlo como un arte marcial  revolucionario dentro de las artes marciales tradicionales, puesto que a pesar de estar fuertemente arraigado en el Kung Fu Shaolín, Chang Heung no dudó en combinar e incorporar otras técnicas, armas o características de diversos lugares y estilos que enriquecieron notablemente el bagaje técnico del Choy Lee Fut.

A continuación, vamos a relatar, de forma resumida, cuáles son las raíces del Choy Lee Fut y cómo se originó este maravilloso sistema.



LOS DOS PRIMEROS MAESTROS DE CHANG HEUNG

Desde la edad de 7 años, Chang Heung fue enseñado en las artes marciales por su tío Chan Yuen Wu en la aldea de Ging Mui (provincia Kwangtung, China). Aunque sólo era un niño, Chan Heung era fuerte y aprendía rapidamente. Tenía una habilidad natural y se ganó rápidamente el afecto de su tío que se esforzaba en enseñarle todo lo que sabía. En pocos años el Kung Fu de Chang Heung había progresado tan notablemente que fue invitado por si tío a abrir una escuela en el pueblo de San Wuin.

Pasaba el tiempo y su reputación crecía y también aumentaba el número de alumnos. Un día recibió la noticia sobre otro instructor con muy buena reputación en las artes marciales que había sido invitado a enseñar en el vecindario, su nombre era Lee Yau Shan. Para comprobar si estas habladurías eran ciertas, Chan Heung le tendió una emboscada a Lee Yau Shan para poner a prueba su destreza cuando este se disponía a salir de un restaurante. Lee Yau Shan salió victorioso de la emboscada  y al ver que Chan Heung tenía muchas cualidades y estaba dispuesto a aprender lo aceptó como discípulo. Inmediatamente, Chang Heung renunció a su puesto como instructor y se inscribió en la escuela de Lee Yau Shan, con el que fue su maestro durante los siguientes 5 años.


EL MONJE CHOY FOOK

Un día, Lee Yau Shan y Chan Heung oyeron rumores acerca de un monje solitario llamado Choy Fook que vivía en un templo del monte Law Fu. Este monje era famoso por sus conocimientos de medicina china. Lee Yau Shan le dijo a Chan Heung que si el monje era tan diestro en este campo también tenía que ser habilidoso en las artes marciales.

Movidos por la curiosidad, Lee Yau Shan y Chang Heung decidieron visitar a este monje. Al llegar a las puertas del templo encontraron a un hombre anciano que les contó que era un discípulo del monje Choy Fook y les invitó a los dos visitantes a entrar en el templo y tomar té con él mientras esperaban a su maestro que volviera de su paseo diario.

Mientras los dos visitantes estaban sentados observaron como el anciano cortaba la leña con sus propias manos. Este hecho les hizo llegar a la conclusión de que el anciano era realmente Choy Fook. Por ello, Lee Yau Shan con el afán de impresionarle y responder con la misma moneda que el anciano, caminó hasta el molino de arroz, se puso detrás  y desencajó el molino de arroz de su lugar propinándole un fuerte golpe.

El viejo miro divertido, entonces caminó hasta el molino de arroz y cortó de un tajo una esquina de la losa superior pulverizándola con sus propias manos y tirando el polvo enfrente de Lee Yau Shan haciéndole ver que estaba en lo cierto, él era Choy Fook. Lee Yau Shan, lleno de respeto por Choy Fook dió las gracias y marchó inmediatamente dejando a Chan Heung para que afrontara la situación. 

Chan Heung percibió que esta era una oportunidad para progresar en sus entrenamientos bajo otro maestro de mayor destreza. Con el fin de ser aceptado, se arrodilló frente al monje y le rogó que le aceptara como discípulo. Choy Fook estudió en silencio que debia hacer con la petición de aquel joven. Finalmente, concluyó proponiéndole que si quería ser su discípulo debía cumplir las siguientes instrucciones:

  • Debía quedarse al menos durante diez años en el monasterio hasta el final de su aprendizaje.
  • Le estaba prohibido utilizar sus conocimientos para matar o mutilar y nunca debía de ser jactancioso por lo logrado.
  • Debía patear el molino de arroz a su puesto original.

 Para la alegría de Chan Heung el moledor de arroz cayó fácilmente en su antiguo sitio y se convirtió en discípulo de Choy Fook. Durante los diez años que siguieron, Choy Fook enseñó a Chan Heung Kung Fu con gran disciplina y precisión.

Chan Heung encontraba que su Kung Fu mejoraba mucho y que era muy diferente al que conocía con anterioridad. La combinación de trabajar duro, dedicación, habilidad natural y el karma de un buen maestro, le permitió terminar su entrenamiento en el tiempo de diez años.


LA DESPEDIDA DE CHOY FOOK.

Un día Choy Fook organizó un banquete para Chan Heung y procedió a darle la despedida. Durante la celebración, Choy Fook hablo a Chan Heung de sus orígenes Shaolín y de cómo había llegado hasta allí.

Choy Fook dijo que no estaba seguro de que si la buena suerte era de Chan Heung o de él al haber conseguido su discípulo aprender todo lo que él podía enseñarle pues estaba resignado al hecho de que podía morir en aquel monte llevándose su arte con él a la tumba. Aunque estaba dispuesto a dejar a Chan Heung marcharse a casa, Choy Fook continuó diciendo que para ser un verdadero seguidor del Templo Shaolín uno debía de seguir también el camino de Buda así como comprender medicina china y los “Seis Hechizos Mágicos”.

Oyendo esto, Chan Heung decidió quedarse dos años más hasta que estuvo listo para dejar el Monasterio en el duodécimo año. Cuando llegó de nuevo este momento de la despedida, Choy Fook, entre otros consejos, entregó a Chan Heung un verso el cual con el tiempo se ha comprobado ser cierto: 

“El Dragón y el Tigre se
encontraron en el Cielo
para Revivir nuestro
Camino Shaolín. Enseña a
tus seguidores rectitud y
deja que cada generación
sostenga y avive”.


EL RETORNO DE CHAN HEUNG 

Cuando Chan Heung hizo su despedida final lo acompañaron tres hermanos de aprendizaje, regresó a su aldea y puso una clínica para tratar enfermos y ayudar a los pobres, llamada Wing Sing Tong. Más tarde fue persuadido por los mayores de la aldea para poner una escuela en el salón de los antepasados. Llamó a este lugar Hung Sing Tong.

En aquel momento Chan Heung pensaba que todas las ramas importantes de artes marciales chinas originadas en el Templo Shaolín que se habían convertido en famosos estilos, estaban bajo los nombres de las familias Hung, Lau, Choy, ect. Viendo que su rama de Kung Fu también fue enseñado por maestros con apellidos Choy, Lee y Chan, pensó que sería correcto sintetizar las enseñanzas y darle un nombre que conmemorara y honrasen sus acciones, en vez de llamarlo estilo Chan, lo cual sería egoísta por su parte.

Él eligió el nombre de Choy Lee Fut dando la siguiente explicación: 

  • Choy en honor al monje Choy Fook.
  • Lee en honor a Lee Yau Shan.
  • Fut que significa Buda, por el origen budista del arte y porque sus maestros se les podía trazar su linaje directamente del templo Shaolín.

Unos años más tarde volvió al monte Law Fu para visitar al monje Choy Fook y descubrió que había muerto durante su ausencia a la edad de 120 años.

Interpretando como una señal significativa  el hecho de que él no había sido capaz de ver a su maestro una vez más antes de su muerte, eligió hacer penitencia emprendiendo la tarea de editar todos sus conocimientos en una obra literaria, de forma que quedara un registro para la posteridad y así prevenir la posibilidad de una interpretación errónea y ambigua en el arte. Él denomino a estos manuscritos “El Manual del Arte de la Lucha del Choy Lee Fut”.

En cada generación se pasaron todos estos manuscritos, donde se recogen la totalidad de la practica y teórica del estilo, a una persona de la familia que era considerada el guardián del estilo Choy Lee Fut, llamado Jeong Moon. Este debía velar para que en cada generación el Choy Lee Fut fuera enseñado y extendido, evitando que cayera en el olvido. Además, cada Jeong Moon debía registrar la historia de cada generación, los miembros que se conideraron de la familia, etc.

En la actualidad, sigue habiendo un guardián del estilo, nuestro Jeong Moon Chan Yong Fa, perteneciente a la quinta generación con una descendencia directa de Chan Heung. Pero a lo largo de la historia del Choy Lee Fut han existido diferentes guardianes desde la muerte del fundador, Chan Heung. El primero de ellos fue Chan Koon Pak, le siguió Chan Yiu Chi, despúes Chan Wan Hon y, por último, Chan Yong Fa.

Al igual que sus ancestros, Jeong Moon Chan Yong Fa trabaja como un conocido doctor en Medicina Tradicional China en su clínica Wing Sing Tong, ubicada en Sidney (Australia), y, además, dedica gran parte de su tiempo a su compromiso de enseñar el Choy Lee Fut a la generación de practicantes que le ha tocado liderar.



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